La violencia contra las mujeres

Por: Cynthia Galicia Mendoza*

La violencia contra las mujeres se manifiesta en su forma más extrema la “violencia feminicida”, es decir; en el conjunto de actos y delitos violentos que se cometen contra ellas, en la casa, en la escuela, en la calle y en todos los espacios de la vida social. Estos actos se caracterizan en su mayoría por quedar impunes y ocurren en contextos donde lo derechos humanos de las mujeres aún no están plenamente reconocidos, o no se respetan.

La violencia contra las mujeres es una práctica misógina (de odio hacia lo femenino) que parte de la percepción de los agresores, de que saldrán impunes. Son actos de dominación sobre los cuerpos de las mujeres, y se utilizan para un régimen en que las mujeres no somos consideradas igualmente humanas.  El uso de la fuerza y la violencia, son formas de mostrar y aplicar poder sobre las mujeres y mantenerlas jerárquicamente inferiorizadas.

En los periodos de grandes transformaciones sociales, culturales, políticas y económicas, la violencia contra las mujeres se recrudece. Un posible motivo es que los intereses de grupos que históricamente han tenido poder se ven trastocados o por lo menos sacudidos; la violencia contra las mujeres es utilizada por los varones para conservar un conjunto de privilegios, entre ellos la dominación y control sobre el cuerpo de las mujeres; es decir es utilizada para mostrar poder.

El feminicidio sólo puede darse en un contexto en el que hombres dotados de privilegios se vinculan con otros a través del asesinato de mujeres, en una competencia más que una colaboración. En esta política los hombres se organizan para asesinar mujeres y construir la relación de dominantes a dominados. Se asesina porque se puede.

El término “feminicidio” se conforma con dos elementos: misoginia y responsabilidad estatal, al favorecer la impunidad de esos delitos. Se define como la “muerte violenta de mujeres, por el hecho de serlo”. Esta acepción implica la muerte por homicidio o de manera amplia como en el caso de la mortalidad materna evitable, por aborto inseguro, cáncer u otras enfermedades. Bajo esta visión, no necesariamente se implica un delito, aunque pudiera existir una responsabilidad por parte del Estado, derivada a su incumplimiento en la obligación de garantizar el derecho a la vida de las mujeres.

En México la antropóloga Marcela Lagarde, adaptó el término feminicidio argumentando que “femicidio” sólo significaba asesinato de mujeres, pero le faltaba colocar el hecho de que eran crímenes producto del odio contra las mujeres, además de integrar el conjunto de formas de violencias contra las mujeres que pueden culminar en asesinatos. Un elemento central en este crimen es la inacción e impunidad del Estado frente a la violencia contra las mujeres, que termina en su asesinato o en la falta de castigo contra los feminicidas.


* Maestra en Estudios de Género por El Colegio de México A. C., (COLMEX). Consultora.

3 comentarios

  • Maria Fagni Gallegos Cruz

    Excelente, pero tengo una duda cuando las mujeres estan metidas vendiendo drogas, deberia de existir una.definicion diferente?

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  • gabriela cortes

    Por piedad me dieron su periodico por casualidad,quiero suplicarles su ayuda,somos tres mujeres de la tercera edad que llevamos años,sufriendo de violencia por parte de nuestros vecinos,ya denunciamos pero solo se burlan .cada año esta aumentando la violencia con amenazas de golpizas,insultos,etc.por favor no solo se concentren en las jovenes.gracias por su ayuda.SOCORRO AYUDA AUXILIO

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