La violencia hacia las mujeres no debe quedar impune

Editorial de La Regeneración

Durante el proceso por la renovación de la dirigencia de morena, en la que participa como candidato Porfirio Muñoz Ledo, hemos sabido de al menos tres casos de violencia sexual en los que presuntamente incurrió el diputado con licencia.

El 8 de septiembre la reportera @Pal_Villanueva publicó valientemente en su cuenta de twitter que Porfirio Muñoz Ledo le hizo insinuaciones sobre su cuerpo, además de intentar tocarla.

La usuaria @NieveMandarina también habló de su experiencia con el candidato a la presidencia de morena, quien de forma similar, le realizó insinuaciones sobre su cuerpo e incluso se atrevió a besarla sin consentimiento. El agravante en este caso, es que ella era menor de edad.

Las declaraciones que ocurrieron en redes sociales a inicios de septiembre son sumamente graves; sin embargo pocas personas dentro del partido las consideraron relevantes. Después, el día 6 de octubre el nombre de Porfirio Muñoz Ledo se convirtió en trending topic en Twitter al haberse divulgado una carta en la que su ex esposa, presuntamente declaró que el candidato habría abusado sexualmente de su propia hija.

Estas terribles acusaciones que podrían ser formalizadas y llevadas al ámbito penal, también deberían ser tomadas en cuenta por las y los integrantes del partido, pues los señalamientos son indicios de un comportamiento persistente el cual no debe solaparse.

Desde la Secretaría de Mujeres del Comité Ejecutivo Nacional de morena, hemos insistido en la necesidad de contar con un protocolo contra la violencia de género, el cual prevenga y sancione conductas deleznables en contra de la integridad de las mujeres dentro del partido. Contamos ya con el Protocolo para la paz política, el cual ha sido invalidado por el órgano que debería velar porque prevalezca la ética al interior de morena: la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia.

Sin embargo, ante situaciones tan graves como las que presuntamente ha incurrido Muñoz Ledo, es imprescindible que morena tome cartas en el asunto. Permitir que en el más alto cargo del partido se coloque un hombre señalado de violentador sexual, avala la cultura machista y de impunidad que impera en todos los espacios.

Respaldar a Muñoz Ledo a pesar de estas graves acusaciones, envía un pésimo mensaje a quienes confiaron en que morena encabezaría la revolución de las conciencias y, sobre todo, le da la espalda a las mujeres que luchan por acabar de una vez por todas con la impunidad en la que operan los violentadores.

Además, contamos con otro instrumento para prevenir y sancionar la violencia de género; se trata de la iniciativa Adiós a los machirrines, aprobada por el CEN de morena, en su sesión del 20 de enero del 2020. Ésta impide ser candidatos a quienes hayan ejercido algún acto de violencia de género, así como a los deudores alimentarios y a quienes no se comprometan a formar equipos paritarios.

Las movilizaciones de las mujeres demuestran que la violencia de género es uno de los más graves problemas pendientes por resolver, y que deben ser considerados prioritarios. Es urgente que morena actúe bajo el mandato ético que se enarbola en nuestros principios, y que los avances relativos a la lucha contra la violencia de género sean implementados. Estamos a tiempo de recomponer el rumbo. 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s